¿Tu mente no para ni cuando querés descansar?
Repasás conversaciones que ya pasaron. Te imaginás situaciones que todavía no ocurrieron. Le das vueltas y más vueltas a algo que dijiste, que no dijiste, que podrías haber hecho distinto.
Y lo peor: sabés que no sirve de nada… pero no podés parar.
Eso tiene nombre: pensamiento rumiante. Y no es un defecto tuyo — es tu cerebro intentando resolver algo que no tiene solución desde ahí.
Esta guía es para vos si:
- Te vas a dormir con la cabeza a mil y te cuesta apagar el "modo análisis"
- Te quedás enganchada en lo que alguien te dijo (o en lo que vos dijiste)
- Anticipás problemas que todavía no pasaron
- Sentís un cansancio mental que no se va aunque descanses


